
En el ámbito de la
investigación en salud, distinguir entre significación estadística y
significación clínica es fundamental para interpretar correctamente los
resultados de los estudios y su impacto real en los pacientes. Este debate ha
llevado al desarrollo del concepto de diferencia mínima clínicamente importante
(DMCI), que permite valorar si un cambio observado en las medidas de salud
tiene relevancia práctica en la vida de las personas. Asimismo, la calidad de
vida relacionada con la salud (CDVRS) se ha consolidado como un indicador clave
para evaluar tratamientos, políticas sanitarias y estilos de vida saludables. En
la siguiente entrada seguimos con la Contextualización de la AF en un nuevo contenido sobre la Actividad Física y calidad de vida.























