
La discapacidad
constituye una realidad social que debe entenderse desde una perspectiva
amplia, teniendo en cuenta tanto las características de la persona como la
influencia del entorno en el que se desarrolla. El acceso a la actividad física y al deporte es especialmente
importante para favorecer la participación, la autonomía y la integración de
las personas con discapacidad. Para comprender adecuadamente esta realidad es
necesario diferenciar conceptos que, aunque están relacionados, hacen
referencia a situaciones distintas: deficiencia, discapacidad y minusvalía.























