
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracteriza por dificultades significativas en la comunicación y la interacción social, así como por la presencia de patrones de comportamiento restrictivos y repetitivos, lo que requiere la puesta en marcha de programas de intervención educativa específicos, estructurados e individualizados. En la siguiente entrada volvemos a abordar el TEA en una nueva entrada sobre la Mención en Pedagogía Terapéutica, concretamente las Necesidades Educativas Especiales.
























